Seré sincero, no escribir durante tres jornadas sobre lo que ha pasado en el campo no es por mera iniciativa propia, mucho ha tenido que ver el paupérrimo funcionamiento del equipo y tardía respuesta desde el banquillo, que ya de por si se condiciona a si mismo con los primeros tiempos de dichos encuentros, de forma rápida, Puebla debió ganar, Toluca demostró que con poco se puede hacer mucho ante una defensiva que por ratos no existe, Atlético San Luis dio muestra de lo que es un plan inicial para ejecutarlo de manera impecable, subrayar lo de Larcamón y Rocco quienes con poco tiempo han convertido en sus equipos en reconocibles conforme su estilo para competir, pero bueno, toca una vez más escribir sobre el Guadalajara.

El estilo definido pero de un solo equipo.

Chivas más «atascado» cuando tiene posesiones largas, sigue sin poder provocar peligro a través de esa opción, mientras que Juárez sin necesidad de tener el balón aprovechó los primeros minutos en provocar pérdidas y rapidamente ir al frente, al ponerse en ventaja lo demás sería natural, proteger el marcador, situación ideal para Luis Fernando Tena.

La luz al modificar previo al complemento.

Vucetich acertó ante la necesidad de ir por el marcador y con la idea de tener a sus hombres que mejor manejan el balón en el centro del campo, Angulo y Brizuela, junto a un jugador que será vital para proximos partidos, además tal parece que encontró el engranaje que falla en la zona baja, Gilberto Sepulveda no vió acción durante el segundo tiempo y no sería ilógico pensar que no verá más adelante. Ante la falta de Fernando Beltrán para mejor opciones de dinamismo, el cierre obligó a ver a César Huerta como interior pero con la función de rematar y finalizar por izquierda. Todo esto es sostenibel gracias a la actuación de Eduardo Torres, quién como único mediocentro, proyectó al equipo al frente y su actuación es para replantearse si Jesús Molina debe estar ubicado como central defensivo junto a Hiram Mier.

Generar por derecha es lo más reconocible.

Buscar profundizar por el lado derecho con Uriel Antuna e Isaac Brizuela sería lo más importante para atacar, no es casualidad que Christian Calderón terminé siendo opción para finalizar por el otro lado buscando «aprovechar» su remate, lo mismo que se mencionó con Huerta antes y que es también explotable con Miguel Ponce.

Junto a las jugadas a balón parado donde se nota la mayor amenaza de cara al arco rival, lo demás siguen siendo problemas de generación de espacios y salida ante presión, sobre todo por lo poco trabajado que se ve el equipo en dichos escenarios, por lo que juzgar a los jugadores por «rendimiento» suena falto de claridad.

Aquel esbozo de felicidad que dieron los goles de Calderón ante América fueron probablemente el tope del equipo en cuanto a rendmiento colectivo, sellado por los destellos de esos disparos, por lo que todo lo que venga a partir de estas derrotas es para pensar que hay posibilidades de revertir la situación, pero está en el Cuerpo Técnico ofrecer esas soluciones y potenciar al plantel.