CIUDAD DE MÉXICO.- A falta de dos juegos (León-San Luis y Puebla-Monterrey) para que culmine la fecha 4 del Guard1anes 2021, los Pumas empiezan a caer en cuenta de lo que pueda depararles el actual certamen. Con 5 puntos obtenidos de los 12 disputados, la UNAM promedia un 41% de efectividad, algo que, de entrada, contrasta con el arranque del torneo anterior donde quedaron cerca de obtener el título.
El gris empate de este domingo ante un Atlas sin forma ni fondo evidenció que para Lillini y compañía, éste podría ser un certamen complicado si no encuentran rápido la clave que les dio frutos el semestre pasado. Un 0-0 ante los Zorros que, en palabras del técnico, «jugamos muy mal, el partido de Pumas fue malo nada qué ver con el de la semana pasada, el análisis es malo».
En el papel, era un partido ganable, pero en la cancha el cuadro Auriazul se encontró con una de las peores presentaciones en terreno propio desde que Lillini está al timón. El futbol a cuentagotas de dos equipos que apenas hicieron suspirar a sus aficiones en no más de una tercia de ocasiones, reveló un problema que el argentino tendrá que resolver con, ahora, menos variantes a la ofensiva ante la lesión de su referente goleador Juan Dinneno.
La incorporación, hoy oficial, del atacante panameño Gabriel Torres podría darle una esperanza al sector ofensivo puma que, al menos contra los tapatíos, lució igual de desangelado que las tribunas del Estadio Olímpico en plena temporada pandémica. La próxima jornada Pumas tendrá que visitar al Monterrey, un sinodal de mayor categoría y peligrosidad. Atlas, por su parte, con un nuevo torneo de infierno donde hoy sumó su primera unidad, recibirá al Santos, pieza de difícil digestión para los comandados por Diego Cocca.