La hazaña de Andrés Lillini

CIUDAD DE MÉXICO.- Hoy lunes 7 de diciembre es un despertar diferente, es un despertar después de ver una de las más grandes hazañas que se han vivido en el futbol mexicano. Una hazaña sin precedentes. Unos Pumas que llegaron apedreados por los medios, que les pidieron que mejor ni se presentaran en el duelo de vuelta de las semifinales… pues hasta nació la broma, si Cruz Azul no se hubiera presentado habría clasificado por global de 3-4.
Pero no, ambos llegaron Ciudad Universitaria a ser protagonistas de uno de los momentos más importantes de la última década en la historia de Pumas. Garra y entrega, dos palabras que siempre han descrito a Club Universidad y ayer dieron prueba de esto.
Once guerreros salieron a dejarse todo en el campo y serán las portadas de los periódicos, pero la grandeza de Andrés Lillini y su dupla Israel López es la responsable de todo. El jueves el entrenador argentino salió a dar la cara, a decir “me podré doblar peo no quebrar” y aquí están los resultados.
Un proceso que en apenas un torneo está dando frutos para un club que necesitaba de un momento así, un momento que da un golpe en la mesa para decir que estos Pumas vienen con un proyecto sólido a competir por todo. Este domingo se clasifican al ahora llamado Champions League de Concacaf.

Foto: mediotiempo.com

Entre la emoción, analizar es complicado pero lo que recompusieron los universitarios con respecto a la ida fue de equipos grandes. Fuera de las ganas con las que salieron los jugadores, desde la pizarra, lo de Andrés fue de aplaudirse. Llenando de sorpresas a la afición y seguramente a Siboldi desde la alineación.
Facundo Waller, Carlos Gutiérrez y Erik Lira los sacrificados para dar paso a Juan Iturbe, Leonel López y el capitán, Andrés Iniestra. Durante todo el torneo se vio un 4-4-2 ordenado tanto para ofender como para defender, pues en esta ocasión se mandó una especie de 4-3-3, donde Juan Manuel Iturbe y Juan Vigón estuvieron en constante cambio.
La clave y lo que más buscó Pumas durante el primer tiempo: el duelo individual de Iturbe en contra de el “Shaggy” Martínez. El juego estuvo cargado totalmente a esa banda derecha, donde rara vez vemos al paraguayo y por ahí cayó la jugada del segundo gol. Mientras que Vigón jugó libre por el mediocampo, entrando a veces por derecha y entrando continuamente como tercer rematador al área rival y de esta manera cayó el cuarto.
Esos dos movimientos fueron totalmente de maleta de planteamientos de la dupla de entrenadores universitarios, vinieron debilidades en Cruz Azul y decidieron atacarla. De la misma manera con la entrada de Andrés Iniestra, de gran partido, por cierto, y la de Leonel López lograron compensar la apabullante superioridad que tuvo Cruz Azul en el mediocampo en la ida.

Foto: milenio.com

Tal vez en momentos parecía que Pumas atacaba más por empuje que por orden, pero no, el orden fue basado en lo que les pidió su técnico. Era momento de mandar al campo a los jugadores que mejor estuvieran tanto mental como físicamente y se hizo. Así lograron quebrar a la mejor alineación posible de Cruz Azul en campo, lo de la portería fue una situación a parte donde Jurado no fue factor en ninguna de las cuatro anotaciones.
Los auriazules dejaron una imagen de respeto en el campo de la mano de Juan Ignacio Dinenno, Carlos González y Juan Pablo Vigón, pero la actuación de todos y cada uno de los jugadores que tuvieron participación en el encuentro fue para enmarcarse. Imperiales Julio, Johan y Freire, alerones Mozo y Mayorga, dominadores en mediocampo Iniestra y López, entregados Iturbe y Vigón, matones Dinenno y González y tres cambios que no se notaron, que entraron en máxima concentración y máximo nivel competitivo Jerónimo, Waller y Saucedo.
Luego de esta histórica serie de semifinales viene la Fiera. Una final muy felina entre los únicos dos equipos que han sido capaces de consumar bicampeonatos en torneos cortos en el futbol mexicano. Dos equipos que buscan su octava estrella, el primero contra el segundo. Se viene un duelo de futbol como pocos… el momento que vive Universidad contra la constancia de ya varios torneos del León de Ambriz.