El pase a la liguilla corrió a cargo de los botines de Jesús Angulo y 70 minutos aproximados donde el Guadalajara por fin se vio cómodo con la posesión del balón, hasta que «apegarse al librito» se convirtió en un escenario ideal o al menos eso pasó por el banquillo rojiblanco y estuvo a un cabezazo de Malagón de estar en la tanda de penales. Acá los puntos importantes del partido.

Las variaciones.

Chivas obligado a modificar en su ataque, decidió ubicar a Uriel Antuna por derecha en su rol ideal pero aunque sin espacios de por medio por el plan Necaxista, mucho bloque bajo e intento de defender de buena manera cercanos al area. Volviendo al rol de Antuna, en un lapso de minutos pasó a ubicarse al lado contrario, sin embargo volvió al origen donde poco pudo aportar debido a el problema de acumulamiento entre Isaac Brizuela y Jesús Sánchez, en roles para desbordar o interiorizar. Caso contrario en el sector izquierdo, Angulo como falso extremo buscando posicionarse como mediapunta, Ponce aprovechando el espacio de banda y además al bascular a su lado, llegando al remate y Beltrán como enlace por ese mismo lado, denota que el equipo tenía soluciones ante un equipo muy defensivo y sobre todo mal organizado pero ante todo, una clave especial.

El rol de Miguel Ponce fue importante, entendió las opciones de profundidad por izquierda para atacar con y sin balón, contrastante con el sector derecho con hasta 3 jugadores en linea. El Profe Cruz buscó que Lucas Passerini fuera importante en el juego directo e intento llenar los carriles interiores para evitar la circulación rojiblanca.

Ángel Zaldívar, el hombro en el que te apoyas.

Entender que el arma de remate de J.J. Macías y la calidad de Alexis Vega ya era algo «pesado» para el equipo, pero comprender que hacía faltan recepciones y habilitaciones para encontrar sociedades con Brizuela, Antuna, Beltrán y Angulo enfocaban la importancia de quien mejor las maneja en el plantel. Zaldívar dio muestra de a lo que se le llama «jugar de espaldas», recibir trazos de Hiram Mier, mostrarse tras una conducción para ayudar a que el equipo fluya (que si bien fue difícil desde propio campo), maquilló lo mal que venía el Guadalajara en juego posicional y dio soluciones y otras opciones de cara a un partido donde el marcador no sea favorable.

26 duelos ganados, 3 pases claves, 33 toques de balón y 16 pases precisos fueron algunos números del delantero rojiblanco. Datos de Wyscout.

Un gol que hizo daño.

Tras una buena jugada entre el ya mencionado eje de ataque y Jesús Angulo, quién logró coronar su actuación al moverse entre líneas y crear oportunidades (al menos 5), el equipo cedió en iniciativa de balón, pero sin tantas opciones de como mínimo atacar los espacios, pero bastaron al menos 15-20 minutos para entender que la idea era «colgarse del arco», ni siquiera evitar que el balón estuviera en el área, por que todo indica que Chivas lo provocó, Necaxa cerró el juego con centros y muchas jugadas a balón parado, donde es especialista, para sorpresa de Vucetich. Los cambios fueron además extraños, Eduardo Torres por Zaldívar, provocando que Antuna fuera centro delantero, después cayó Molina y Briseño formó la linea de 5 defensores en ese lapso de tiempo, para el colmo, «Chicote» Calderón fue centro delantero al cierre, por mera velocidad, de otra forma no se explica.

Grafica de momentos de ataque por lapsos del partido. SofaScore

 

El próximo rival será América, en otra edición del Clásico Nacional, donde el antecedente reciente, la victoria fue azulcrema por 1-0, aunque en esta ocasión, al ser juego de ida y vuelta, Vucetich o al menos eso parece, encontró llaves para encaminar al equipo entre tantas circunstancias, de no ser así, los jugadores por mera inercia de conjunto y entendimiento, han sabido sobrellevar los partidos, por lo que en conjunto, tocará demostrar si es un equipo para ponerse en semifinales o volverán más pronto de lo deseado pensando en el próximo torneo.