La rivalidad en Jalisco cada torneo pierde un poco más de reflectores, esto debido a la calidad y posición en que llegan ambos equipos tapatíos, situación que no extraña a muchos aficionados, que torneo tras torneo aguardan con la ilusión de ver a Chivas y Atlas peleando por puestos de liguilla.

Algo cotidiano, Guadalajara no entra a una liguilla desde aquel Clausura 2017 donde quedaron campeones y Los Zorros no pasan a una ronda de cuartos desde el Apertura 2017.  Antes estos resultados ambas instituciones han cambiado múltiples veces de técnicos, todos con la misión de rescatar a los equipos tapatíos de las zonas bajas de la tabla general.

Ambas  escuadras, Rojiblancos y Rojinegros, tienen el objetivo principal de clasificar a cualquier medida a la siguiente ronda, siendo ahora la posibilidad que del cuarto al doceavo lugar puedan disputar encuentros de repechaje.

Lo cual será un tremendo fracaso si ninguno de ambos logrará el objetivo de calificar, mínimo en los primeros 12 por parte de los Zorros que se mantienen al momento en decimocuarto lugar con 13 puntos. En Verde Valle los objetivos son más altos, siendo palabras más palabras menos, del técnico del Rebaño Sagrado, donde hasta el momento mantiene a Guadalajara en octavo lugar con 19 unidades.

El Clásico Tapatío se ha mermado en las últimas actuaciones, es importante que los jugadores reanimen la llama de este enfrentamiento y que vuelvan a los puestos de liguilla, mínimo para pelear el trofeo, ya clasificando es un logro, admitámoslo, pero eso es algo que las instituciones con historia no se pueden permitir.

Escrito por

Jair Alonso

Estudiante de Comunicación y Periodismo en FES Aragón UNAM
Periodista y redactor en Factor Cu4tro
Colaborador en Infinito Fútbol