CIUDAD DE MÉXICO.- Luego de la derrota de Pumas esta noche 2-0 ante León, el estratega de los Aurizules, Andrés Lillini, aseguró que se siente triste por el resultado y le duele ver cabizbajos a sus pupilos.

El timonel argentino admitió que el arbitraje influyó en la pizarra en contra de su equipo en tierras guanajuatenses, situación que acabó con el invicto de 10 jornadas de la Universidad.
En su análisis, el estratega señaló que «hoy no tuvimos llegadas al marco rival «; destacó el esfuerzo de sus Pumas que tuvieron que aguantar los embates de La Fiera, desde el minuto 41, tras la expulsión de Alfredo Talavera.
Ante la polémica decisión del árbitro de echar al cancerbero mexicano, el técnico de los capitalinos se limitó a decir que «desde la banca uno ve todo con mucha adrenalina. Vimos se apresuró porque no era para una amarilla; creo que son errores humanos».

A pregunta expresa sobre si César Arturo Ramos influyó en el marcador, fue claro: «sí tuvo incidencia en el resultado», aunque descartó un tema personal entre su arquero y el árbitro mundialista.
Ante medios de comunicación, Lillini no dio tanto peso a la derrota que terminó con su invicto, aunque admitió que «fuimos superados. Estoy triste porque no me gusta perder, no me gusta ver a mis jugadores abatidos». Pero ya piensa en su próximo rival: el Necaxa: «ahora lo que viene es un paso hacia delante, no nos podemos relajar», detalló.