Universidad llegó a la Jornada 2 del torneo Guard1anes 2020 sin entrenador firmado y, a pesar de haber sumado 6 de 6 puntos, se ha notado la falta de trabajo táctico. Andrés Lillini este lunes, por una lesión de Luis Quintana, tuvo que recurrir al viejo planteamiento del club y regresar al clásico 4-4-2.
¿Y por dónde empezar? Son tantas las inconsistencias de un equipo que supone estar dentro de los cuatro grandes del futbol mexicano y busca competir como tal… pero los golpes siguen llegando por todos lados y el club necesita, con urgencia, un entrenador que busque inyectar algo diferente a unos Pumas que han jugado de poco a nada y han estado en manos de un Juan Ignacio Dinenno que arrancó el torneo encendido, con 4 dianas en su cuenta personal.


Es bien sabido que los auriazules, en el pasado reciente, han dependido de sus delanteros (Nicolás Castillo es el último y más claro ejemplo) en niveles exagerados y este torneo parece que no será la excepción.
Contra Atlas, los goles llegaron con centros que llevaban un toque de suerte y ayuda de la defensa contraria… pero es realmente inaudito que teniendo a dos delanteros natos como Dinenno y González, se quiera recurrir a un juego tan centralizado como lo que brindan, o intentan brindar para ser más exactos, Álvarez y Saucedo. Esta dupla que arribó a Ciudad Universitaria en enero no termina de convencer a la afición puesto que hacen una buena jugada y desaparecen el resto del encuentro.
Jugadores irregulares y jugadores que parecen perdidos en el campo, como el caso de Juan Pablo Vigón y su pareja debutante Erik Lira, hacen que Pumas se vea inoperante ya que, sin medio campo, difícilmente podrá funcionar un equipo de futbol. De arranque y con calidad de urgencia, el entrenador que llegue a ser designado para los universitarios deberá buscar entre la cartera de centrocampistas una dupla que pueda dar juego y aporte en la salida del balón, algo que después de 180 minutos jugados no se ha visto.


Después de todo esto, la sorpresa de ambas jornadas ha sido la ausencia de dos jugadores que el torneo pasado eran inamovibles para la escuadra del Pedregal: Alan Mozo y Alejandro Mayorga. Ambos laterales han sido descartados para arrancar en el once inicial, dejando sus lugares a los canteranos Carlos Gutiérrez y Jerónimo Rodríguez, que en Jalisco se vieron superados durante todo el encuentro y el primero se quedó con la responsabilidad de la anotación rojinegra. Por ahí, tanto Alan como Alejandro, no han mostrado su mejor nivel, pero es importante volver a verlos de inicio para saber qué aspiraciones tiene Pumas con plantilla completa.
El domingo Pumas recibirá en el Olímpico Universitario a un Juárez que llega sin perder aún en el torneo y tendrá otra prueba que en papel es cómoda para asegurar otros tres puntos pero que, jugando como contra Atlas, no se podrán llevar. Y más importante, seguirán en la búsqueda de un entrenador que se anime a trabajar con un plantel que prácticamente está cerrado para este certamen.