El número «10» es con altas probabilidades el más exigente en el fútbol, suena descabellado hacer pasar todas las quejas si su rendimiento no es óptimo, pero precisamente ese dorsal es el más criticado en el equipo rojiblanco, hablamos de Eduardo “Chofis” López.

Desde la Copa GNP ha tenido un guión de lo que se avecina en el torneo y con los pocos minutos que ha visto el jugador, se ha creado una gran “bola de nieve” por muchos factores, que si su físico, por qué solo “camina” y el baratísimo: “no le pone h…”. Olvidándonos completamente de contexto al que se está llevando al equipo, retrasar líneas y olvidar la posesión, en todo caso, un jugador de sus características no tendrá cabida en el equipo si hay que estar persiguiendo al rival y defender en 40 metros pero para eso hay que recopilar que también López ya tenía un rol importante, hace un año.

Un punto de inflexión 

Durante la recta final del Apertura 2019, el equipo estaba eliminado y Luis Fernando Tena probó algunas modificaciones en el equipo, se podría decir que su puesto estába en juego y el rendimiento fue distinto, pasó a tener un 4-4-1-1 a comparación de sus debut en el Clásico Nacional con un 5-2-3, eso lo llevo a entender quiénes eran sus jugadores, López y Pulido fueron parte y de entendimiento mutuo, el que se haya proclamado máximo goleador no es cosa del azar.

Pero todo indica que el equipo se centró en una faceta más defensiva a pesar de la exigencia de dar un último estirón de resultados, el claro ejemplo es el juego ante Querétaro.

Ante equipos que ceden, esta claro que el Guadalajara toma iniciativa pero sólo tener ventaja provoca que repliegue, en el segundo tiempo se terminó con 31% de posesión y además mucha suerte para no perder el encuentro.

Comparativa de zonas de juego de Eduardo López, en la primera imagen se encuentra el Clausura 2020 y en la última el Apertura 2020. Desafortunadamente los once de inicio no están establecidos para jugar con él, si no sin su capacidad de encontrar espacios desde el último tercio del campo, todo lo contrario, en ocasiones recibe de espaldas al marco pero desde propio campo y aún así su capacidad de pase y visión lo ayudan en un equipo que solo se limita, así que antes de criticarlo habría que ver cómo ha influido en los encuentros donde Chivas se preocupó por atacar, pero bueno, da igual si: “las oportunidades se le da y pues esta gordo”.

Fotografía de portada de Fatima Galván.